7 cosas que no sabías del origen del anillo de compromiso

10
nov
2020
  1. Se dice que en la Prehistoria los hombres ataban a sus mujeres lazos de hierbas en las muñecas, los pies y la cintura para poder controlar sus espíritus.
  2. Los antiguos egipcios entregaban anillos a sus mujeres. En Egipto se creía que había una arteria que comunicaba el dedo anular con el corazón, así que los enamorados llevaban este anillo como prueba de su amor. Los egipcios creían que mediante este anillo, el amor quedaba atado y no podía escapar a través de la punta de los dedos. Estos anillos eran hechos de hueso, fibras de plantas, marfil o cuero.
  3. En Roma, los novios entregaban un anillo de compromiso a sus futuros suegros, como parte del ritual de pedirle la mano de su hija. Eran argollas de hierro que significaban fuerza y permanencia. En el siglo II a.C., los romanos entregaban dos anillos, uno al padre de la novia, y otro con forma de llave a su prometida, que solía abrir candados que custodiaban objetos importantes de la familia. Era una prueba de confianza.
  4. Fueron los romanos los que dieron nombre a esta vena que conectaba la mano con el corazón, la vena amoris o del amor.
  5. Los cristianos empezaron en el siglo III a intercambiarse anillos de compromiso, aunque hubo que esperar hasta el siglo XIII para poder formalizar el rito, ya que el clero no los aceptaba al considerarla una “tradición pagana”. A ellos les debemos que los anillos sean de oro, material noble que ensalzaba el matrimonio.
  6. El primer anillo con diamante data de 1477, y fue dado a María de Borgoña por el archiduque Maximiliano de Austria.
  7. De hecho, es gracias a un publicista americano que la venta de diamantes se disparó por el mundo occidental. En 1947, France Gerety de la agencia N.W. Ayer & Son publicó el eslogan A diamond is forever (un diamante es para siempre) para la firma De Beers. Esta frase es reconocida como el mejor eslogan de todo el siglo XX

fuente: estudiahoteleria.com12039338_1683133998567901_6866739869524207525_n (2)

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